domingo, julio 19, 2009
La puta sholca y tuerta en las afueras de Antigua;
I
Episodios anteriores
jueves, noviembre 27, 2008
Crónica de tres tripulantes
sábado, diciembre 06, 2008
Crónica de una llegada, una estadía y unos cuantos tragos más
De pronto estábamos, no sé a cuenta de que, Stanley, Juan Pablo y yo en un bar de Jocotenango tomando indita con limón. Con nosotros, una rocola con una armazón de madera y un par de gatos negros husmeando en las ollas que estaban sobre una mesa. Cerraban el lugar, nosotros y el charita de otra mesa podíamos permanecer ahí si no hacíamos escándalo.
Ha pasado tanto tiempo que no podría jurar sobre la Biblia si los recuerdos son falsos o ya empiezan a mezclarse con otros. Por tanto no relataré la historia lineal y serán solo los flashazos de lo que pudo ocurrir.
Como por reacción, al cerrar la puerta de entrada de la cantina, un bebé empezó a llorar. La puta que estaba sentada en nuestra mesa preguntó ¿Tienen coca?... No sabía que responder. Seis cientos quetzales en coca había comprado hacía tan solo unas horas. Seis o siete colmillos no los recuerdo lo cierto es que de que había, había, pero no eran míos.
Yo estaba medio a verga y medio todo. Stanley igual. Juan pablo no lo sé pero su cadáver estaba ahí. Por alguna extraña razón la vena periodística salió a flote JP decidió entrevistar a la nicaragüense que pedía con humildad pero con insistencia la cocaína.
Lo cierto es que llegó a mi nariz ese aroma extraño, ese que no sentía desde los básicos en la casa de Pinky y pensé en voz alta:
-¿Esa puta está fumando crack?- (Lo demás es borroso)
Basado en hechos reales...
II
Tres versiones sobre la puerta que voté con el carro:
Tres versiones sobre la puerta que voté con el carro:
Juan Pablo: ¿Qué puerta?, ¿Pero si el Gabriel jamás manejó?
Stanley: Bien Gabriel. No te acordás que vos le dijiste al Juan Pablo, -Yo sacó el carro- y luego te dejaste ir contra la puerta del hotel, luego se cayó la parte de arriba de la puerta. Esa misma que dejaste tirada. Y rayaste la puerta del carro del copiloto y del piloto.
Ga: Eso no es cierto ustedes me están metiendo paja. Yo fui a trabajar a la Antigua no a ponerme a verga. ¡Y jamás manejé!
III
¡Vos se murió Juan Pablo!, ¿ahora como regresamos a Guate?. ¡Él tenía las llaves del carro!
¡Vos se murió Juan Pablo!, ¿ahora como regresamos a Guate?. ¡Él tenía las llaves del carro!
Tras varias horas de andar vagando en la Antigua haciendo para lo que nos pagaban, reportear, Stanley y yo decidimos regresar al bungalo. Todo lo que se tenía pensado hacer, entrevistar e investigar ya se había hecho todo en una noche y una mañana. Stanely y yo con aquella gran goma no teníamos ganas de seguir caminando, gastándonos el dinero y entrevistando gente. Juan Pablo se había lavado las manos diciendo que como él era el editor no iba ha hacer nada.
Al regresar, tratamos de abrir la puerta con la llave pero la cadena estaba puesta. Llamamos a la puerta insistentemente y nada… Juan pablo no estaba en la cama o en la sala la que se podía ver desde la puerte… Entonces la conclusión fue la misma.
GA. Vos, para mi que ese cerote se murió de una sobredosis. ¿Y ahora cómo nos vamos?
Stanely: Alagran puta que cagada. Este mierda se murió y no nos podemos ir porque la maletas están dentro.
GA. Vonos a la mierda y decimos que el cerote desapareció y que la mara del hotel mire que hace.
Stanley. No cerote como vas a pensar… y el equipo no lo puedo dejar dentro… nos putean en el siglo.
GA. Alaverga adentro se queda mi grabadora… bueno que pizados, yo si puedo dejar dentro mis pertenencias que pizados, yo me voy…
Stanley: No Gabriel no seas mula porque…
Antes de llegar a solucionar el como explicaríamos en siglo la desaparición de Juan Pablo o que hacer con su cadáver si lográbamos abrir, este abrió la puerta pálido y con cara de casi no la cuento.
GA. ¿Bueno vos cerote y que putas porque no abrías?
Juan Pablo. Es que estaba bañándome…
IV
Declaraciones oficiales de Juan Pablo:
¿Qué tiene que decir sobre el viaje a Antigua Guatemala?
Declaraciones oficiales de Juan Pablo:
¿Qué tiene que decir sobre el viaje a Antigua Guatemala?
“Pues que fuimos, trabajamos y regresamos. Yo como encargado de ellos, no tengo noción que lo hayan hecho todo eso que Gabriel dice que hicieron. Bueno, un día me quedé en el hotel porque estaba indispuesto de salud. Sobre todo eso que se murmura sobre el viaje creo que es un ardid de algún diseñador gráfico, ya sabe usted como son ellos, falsos, difamadores y homosexuales, posiblemente es un montaje... qué digo... seguramente es un montaje.... Stanley es fotógrafo, que se parece a un diseñador solamente en lo hueco, así que está hablando para salvar su pellejo, pero bajo mi custodia no se hizo nada malo... no matamos a nadie, digo... yo me enfermé de.... gripe.
Sobre la siguiente declaración y cito: “Juan Pablo me dijo: mirá vos haceme un favor. Andá a aquel carro y dale este dinero a Mynor... él te va a dar un encargo. Dale los Q600, el ya sabe. Lo hice oficial. Usted sabe, uno no se puede poner al brinco con ese tipo de personas. Fui y el sujete me dio a cambio seis colmillos, al regresar Juan Pablo casi me los arrebata, usted sabe... como las putas en celo“. Eso quiere decir que él estaba comprando cocaína.... pero era parte del trabajo.
No piense mal pueblo de Guatemala, y se lo arrebaté para que si nos parara una radiopatrulla, yo Juan Pablo "Quiero Ser tu Héroe" Dardón cargaría con la culpa y no ninguno de mis subalternos.
Todo era parte de la tesis del reportaje de ese entonces. Yo creía firmemente que los dealers habían espantado a los espantos de la Antigua y fuimos a corroborar eso… y que si sí, fíjense, bien que venden coca en Antigua… y guaro y hay putas. Para ver si de verdad era coca de verdad, la probé…
y para saber si toda era coca, la probe toda… y que si sí, era cocaína fíjense“.

Este es el único registro que queda de aquél evento: (Izq.) Stanley, Juan Pablo y Yo.
V
Conclusiones
Al regresar del viaje los tres tripulantes hicieron un suplemento especial de cómo conocer La Antigua Guatemala. Fue un inserto del verídico con 12 páginas, todas con información de donde comer, que bares visitar, historias folcloristas sobre espantos, y como los extranjeros percibían la Antigua. Un mes después el ejemplar participó en un concurso sobre reportajes de periodismo turístico y cultural. El suplemento ganó la mención honorífica por sobre los demás reportajes de Radio, televisión, Internet y prensa. Sin embargo no obtuvimos el primer lugar porque según los organizadores, “No nos podía premiar a los tres“.Conclusiones
Etiquetas: 99 razones, aceptaciòn, adios, Bromas, cronica, Crónicas de antigua, hechos reales, mara que no se anda con pajas, mjm?, Monitor, NEegocios, Pactos
jueves, noviembre 27, 2008
Crónica de tres tripulantes

-De como se puede ganar un premio con el mínimo esfuerzo (¿Basado en hechos reales?)-
Poco sabían los tres reporteros lo que iba a suceder en ese viaje a La Antigua. Eran ellos, Stanley "Santanley me las cojo heridas (El santo cachón)" Herrarte, responsable de la documentación fotográfica, Juan Polvo "el sabueso de harina" Dardón, capitán encargado de dirigir a la tripulación en esta empresa. Y Gabriel "tumba portones (El conforme)" Arana, a quien se le responsabiliza de la recopilación de datos y entrevistas del viaje, quien revela en una entrevista, algunos de los hechos que esconde esta travesía.
Aquella tarde de un viernes cuya fecha nadie quiere recordar, fue cuando empezaron a suceder esos hechos que, bien sean juzgados por Dios y los hombres de buena voluntad, poco tienen de irreales, más mucho tiene de verídicos los que, aún hoy, siguen careciendo de fundamentos de realidad, llevando a la historia a los umbrales de la ficción.
El transporte, era un Toyota Tercel color azul cenizo, apodado por el capitán como "el azulejo", al cual se le rasparía uno de sus contornos en una pared y casi derribaría una puerta por culpa de Gabriel, pero no nos adelantemos a los hechos.
Las declaraciones siguen acá---)
De nada sirve buscar culpables en esta historia. Los tres son responsable de esta misión la cual esta anegada en misterio, drogas y licor. Lo cierto es que el viaje no inició al dejar las oficinas del periódico Década XXI* en donde estos tres reporteros trabajaban para las páginas del suplemento (MÍAMOR, Jóvenes + dulzura)***.
¡No!, el viaje empezó justamente cuando El Azulejo transportaba a los tripulantes justo en el paso a desnivel que pasa sobre la calzada Roosevelt, después de Peri Rooselvelt. Tras una escala en la casa de Juan Pablo en donde se detuvieron por provisiones, una hielera de plástico y tela, la que llevaba el primer detonante de esos tres días de degenere.
En ella se encontraba un popurri de cervezas. Al menos cuatro tipo de este líquido embriagante estaba contenida en ella. Y bajo ordenes expresas del capitán, los tres tripulantes se dedicaron a beber y a beber y comer manías japonesas.
El viaje continuó en paz, en medio de la planeación de lo que sería un suplemento especial dedicado a la ciudad de Santiago de Los Caballeros, o la Antigua Guatemala. Sin embargo a la altura del súper24 de san Lucas, los tripulantes se vieron obligados ha hacer otra escala. No fue por el mal clima, tampoco por el tráfico. Ellos, los tripulantes, tenían que hacer una visita al mingitorio y además, empezar a gastar el presupuesto que se les había asignado para el viaje. Volvieron a comprar más provisiones para ese largo camino: "¿Yo creo que con dos six de gallos taconudas llegamos bien a La Antigua vaa" dijo el capitán Dardón, quien sin recibir objeción de los tripulantes compró más cervezas.
Crónica de una llegada, una estadía y unos cuantos tragos más (Continuará)
*, ** Por respeto a ambas instituciones se decidió utilizar nombres ficticios y así evitar cualquier tipo de señalamiento para los aventureros.
Retratos hablados realizados por Alejandro Azurdia.
Aquella tarde de un viernes cuya fecha nadie quiere recordar, fue cuando empezaron a suceder esos hechos que, bien sean juzgados por Dios y los hombres de buena voluntad, poco tienen de irreales, más mucho tiene de verídicos los que, aún hoy, siguen careciendo de fundamentos de realidad, llevando a la historia a los umbrales de la ficción.
El transporte, era un Toyota Tercel color azul cenizo, apodado por el capitán como "el azulejo", al cual se le rasparía uno de sus contornos en una pared y casi derribaría una puerta por culpa de Gabriel, pero no nos adelantemos a los hechos.
Las declaraciones siguen acá---)
De nada sirve buscar culpables en esta historia. Los tres son responsable de esta misión la cual esta anegada en misterio, drogas y licor. Lo cierto es que el viaje no inició al dejar las oficinas del periódico Década XXI* en donde estos tres reporteros trabajaban para las páginas del suplemento (MÍAMOR, Jóvenes + dulzura)***.
¡No!, el viaje empezó justamente cuando El Azulejo transportaba a los tripulantes justo en el paso a desnivel que pasa sobre la calzada Roosevelt, después de Peri Rooselvelt. Tras una escala en la casa de Juan Pablo en donde se detuvieron por provisiones, una hielera de plástico y tela, la que llevaba el primer detonante de esos tres días de degenere.
En ella se encontraba un popurri de cervezas. Al menos cuatro tipo de este líquido embriagante estaba contenida en ella. Y bajo ordenes expresas del capitán, los tres tripulantes se dedicaron a beber y a beber y comer manías japonesas.
El viaje continuó en paz, en medio de la planeación de lo que sería un suplemento especial dedicado a la ciudad de Santiago de Los Caballeros, o la Antigua Guatemala. Sin embargo a la altura del súper24 de san Lucas, los tripulantes se vieron obligados ha hacer otra escala. No fue por el mal clima, tampoco por el tráfico. Ellos, los tripulantes, tenían que hacer una visita al mingitorio y además, empezar a gastar el presupuesto que se les había asignado para el viaje. Volvieron a comprar más provisiones para ese largo camino: "¿Yo creo que con dos six de gallos taconudas llegamos bien a La Antigua vaa" dijo el capitán Dardón, quien sin recibir objeción de los tripulantes compró más cervezas.
Crónica de una llegada, una estadía y unos cuantos tragos más (Continuará)
*, ** Por respeto a ambas instituciones se decidió utilizar nombres ficticios y así evitar cualquier tipo de señalamiento para los aventureros.
Retratos hablados realizados por Alejandro Azurdia.
Etiquetas: Crónicas de antigua, Juan Pablo Dardón, Monitor, Stanley Herrarte

